sábado, 14 de marzo de 2015

Mi quinto viaje: Munich Noviembre 2013


Un nuevo viaje en buena compañía.











Hasta el avión nos sonríe deseándonos feliz viaje.







Menos mal que utilicé el servicio de recogida en el aeropuerto. Llegar a hora punta supuso dos horas y media de coche, demasiado tráfico.




 Eso hizo que mi primera toma de contacto con la ciudad fuera ya tarde, aunque mereció la pena.



Karlstor o Puerta de Carlos, es medieval, por donde se entra al centro de Munich y que sirvió de acceso a la ciudad amurallada entre 1319 y 1791.







Rodando por las calles principales y peatonales –Neuhauster Str y Kankingerstrasse– me encuentro la Brunnenbüberl o fuente del niño, bonitos edificios y la Catedral de Nuestra Señora de Munich o Frauenkirche, con sus dos torres de 99 metros de altura y que son símbolo de la ciudad.













Estas calles desembocan en la Marienplatz, en la que destaca la Columna de María, Marien Säule, pilar levantado por Maximiliano I en 1638 en honor a la patrona de la ciudad (en el centro), el Nuevo Ayuntamiento “Rathaus” con su famoso carrillón (a la izquierda) y el Antiguo Ayuntamiento "Altas Rathaus" (al fondo). No está mal para ser la primera visita.

















Y como no, acabar la jornada en la más famosa cervecería bávara de la ciudad Hofbräuhaus, creada en 1589. Hay música en vivo, jarras de cerveza y los platos típico alemanes, ¿qué más se puede pedir para terminar un primer día de viaje?






Desde la Hanpbahnhof Central Station se toma un tren hacia Fussen a 130 km de Munich. De ahí, un autobús que llega bajo el Castillo Neuschwanstein, la visita de este segundo día de viaje.

Resultó ser toda una odisea y eso que llevaba la entrada reservada por Internet. Es conveniente hacerlo, es uno de los sitios más visitados de Alemania, con sus 1,4 millones de visitantes al año. Aunque hay que calcular bien el horario, pues desde donde deja el bus hasta el castillo hay unos 30 minutos andando, con paradas para fotos incluidas. También se puede subir en coche de caballos, recomendable si te duelen las ruedecitas.

 











El castillo fue construido a finales del siglo XIX, de estilo neogótico y fue encargado por el Rey Luis II de Baviera apodado el Rey Loco. Fue diseñado como un ideal romántico del castillo para el caballero medieval e inspirado en las obras del compositor Richard Wagner. De ahí que sirva más como escenario teatral habitable que como un castillo funcional.




Se accede por una barbacana simétrica flanqueada por torres laterales. Es la única zona del castillo decorada con colores contrastantes y en su zona superior tenía el propio Luis II unas dependencias desde donde vigilaba el desarrollo de las obras. 


Al entrar y subir unas escaleras, nos encontramos con el patio de armas: el lado norte alberga la casa de los caballeros (Ritterhaus), el lado sur el cuarto de las damas y el lado este es el propio palacio con 5 plantas; y la “torre cuadrada”, de más de 45 m de altura que de nuevo sirve más a propósitos decorativos que funcionales. Desde su plataforma se disfruta de maravillosas vistas de las estribaciones de los Alpes.




El castillo es una composición de torres y muros que pretendían armonizarse con las montañas y los lagos de su entorno. Está sobre el desfiladero de Pöllat en los Alpes Bávaros y se alza sobre el Castillo de Hoheschwangan (también de Luis II) y los lagos Alpsee y Schwan.




Se pueden visitar durante el recorrido la “sala de los cantores”, la “sala del trono”, la propia habitación de Luis II así como de su servidumbre, las cocinas,…











Fue construido con muchos adelantos y modernidades para su época. Tiene una completa red de luz eléctrica, cuenta con el primer teléfono móvil con una cobertura de 6 m, cocina que aprovecha el calor siguiendo reglas elaboradas por Leonardo da Vincci, con una estufa Rumford cuyo aire caliente era usado para la calefacción central.


El Castillo Neuschwanstein, traducido como Nueva piedra del cisne, cuenta en su interior con motivos decorativos con este animal.

Al final el Rey Luis II solo vivió en él 172 días. La construcción la pagó de sus propios recursos y de la asignación que le daba el Estado. A causa de las deudas, en 1886 el gobierno bávaro lo incapacitó y desalojo de él.





Al terminar el recorrido no pude resistirme y bajé en coche de caballos, todo un lujo.

Para finalizar el día y antes de volver a Múnich, una visita por Füssen, merece la pena.
Es una ciudad que pertenece a la ruta romántica alemana en la que puedes pasear por sus bonitas calles, encontrándote un casco antiguo encantador, el Palacio Alto, Monasterio Santo Mang, casas con frontones medievales, tiendas artesanales,…

 














Empiezo la mañana del tercer día de viaje comprando el Bayern Ticket con el que se puede coger cualquier transporte 24 horas (30€), me espera un día de visitar largas distancias. 

 

Primera parada: Olympiapark, donde se organizó en 1972 la XX edición de los Juegos Olímpicos. Tiene un área de 3 km cuadrados.

 
También alberga la sede del grupo BMW, que se levantó para las Olimpiadas. Se compone de 2 edificios de Kart Schwamer, uno un bloque de motor de 4 cilindros y el otro con forma de neumático de coches de carreras. Te los encuentras nada más salir de la parada del metro.





El paisaje del Olympiapark se levantó sobre las colinas de escombros de los restos de los bombardeos de la 2ª Guerra Mundial.
 




En él se alternan las zonas verdes y el lago que lo recorre, con las instalaciones deportivas, convirtiéndolo en una visita obligada.


Olympiaturm o Torre Olímpica de 290 m de altura.





  Una cubierta de vidrio y acero con una superficie de 75.000 metros cuadrados a modo de inmensa telaraña, sirve de unión entre la Olympiahalle (Pabellón de Deportes), la Olimpia-Schwimmhalle (piscina cubierta de competición) y el Olympiastadion (Estadio Olímpico con capacidad para 69.000 espectadores).


El estadio fue considerado revolucionario para su época por la gigantesca cubierta de cristales acrílicos que cubre las gradas y que queda estabilizada por cables de acero, usados por primera vez a gran escala en este tipo de construcción. Toda una belleza que no puedes dejar de admirar.


 

 





 
De nuevo el metro y parada frente a esta bonita estatua, “Walking Man” en la calle Leopold. 






 


Si sigues la dirección que te marca se llega a la Puerta de la Victoria (Siegestor), erigida entre 1843 y 1852 por Friedrich Von Gärtner bajo Luis I y basada en el Arco de Constantino de Roma.
Rinde homenaje al ejército bávaro que derrotó a Napoleón.






Bonitas imágenes se encuentran a golpe de rueda, la mejor forma de recorrer y conocer una ciudad. 

Así toca paseo para llegar a mi próximo destino: el Jardín Inglés o Englische Garten.


 

 


Dicho jardín tiene cerca de 5 km de longitud y está construido sobre el terreno de los antiguos bosques fluviales del Isar, para un total de 373 hectáreas que empezó a adquirir forma en la última década del 
s. XVIII. 



El parque está lleno de senderos y recovecos para seguir paseando. Además de un lago artificial “Klein hessedoher see”, un templo griego del amor o Monópteros con unas increíbles vistas del parque.




 Es conocido por ofrecer a los más audaces la posibilidad de surfear en la boca de entrada del canal artificial que lo atraviesa, justo donde se crea una ola estática por el mecanismo bombeador del agua. 


 




La Torre China o Chinesischeer Turf, zona de bancos donde pueden degustarse el famoso codillo con patatas, salchichas, cervezas... y que es conocido como el Jardín de la Cerveza.


 




Una vez que se sale del parque y, más concretamente por la punta contraria a la que yo entré, aparece el centro de la ciudad con la Plaza Odeonplatz, rodeada por los italianescos edificios de Feldhernhale y Theatinerkirche y por los jardines de Hofgarten, jardín renacentista en el que se puede ver el pabellón de la diosa Diana, Steatskanzlei (cancillería del estado) y la Residenz.

 

La Feldhernhale o Pórtico de los Mariscales, es una copia de la Logia Della Signora de Florencia, que el rey Luis I hizo construir como homenaje a su ejército. Aquí, el 8 de noviembre de 1923 se dirigían los seguidores de Hitler encabezados por él e iban al ministerio de defensa. Fueron interceptados por la policía que les bloqueó el paso. Murieron 16 manifestantes e incluso Hitler fue detenido.

 

La Iglesia de los Teatinos o Theatinerkirche, se construyó como iglesia real en el s. XVII diseñada por los arquitectos italianos Barelli y Zucalli, posee dos torres y una bella cúpula de 71 m de altura. Su fachada rococó es de Cuvillas.



 
Lo mejor es terminar el recorrido y el día en una de las cervecerías típicas, hay que repostar antes de descansar.




Si eres de los que, como a mí, le gusta visitar la ciudad sin prisas pero sin pausa, quizás este último día sea de esos de los que más disfrutes. Ya me dirás si es así jeje. 



 Primera visita La Plaza Marienplatz y desde bien tempranito, para ver en funcionamiento el carrillón. Esta plaza es el auténtico corazón de la ciudad y su edificio más emblemático es el Nuevo Ayuntamiento de estilo neogótico. La obra se prolongó 42 años (1867-1909) y su construcción estuvo envuelta en una fuerte polémica, su torre de 85 m podía eclipsar la Catedral. 




Dentro de su torre se encuentra el carrillón, con sus 43 campanas y 32 figuras de cobre. Pueden verse dos danzas al mismo tiempo. En el nivel superior se representa el torneo celebrado en 1568 con motivo de la boda del duque Guillermo V y Renata de Lorraine.  En el nivel inferior, el baile de los toneleros, Schäffler, que conmemora el fin de la epidemia de peste que asoló la ciudad entre 1515 y 1517.


 


El Viejo Ayuntamiento levantado a finales del s. XV está considerado como una de las joyas del gótico alemán.

El lema de la ciudad es “München mag Dich” a Munich le gustas.




München deriva de munichen, del alto alemán antiguo “en el lugar de los monjes” en honor a los monjes benedictinos que la fundaron y es en la Iglesia de San Pedro, la más antigua de la ciudad (Alter Meter), donde se cree que se establecieron por primera vez.




Viktualienmarkt, mercado más grande de frutas y verduras de la ciudad. Tiene su origen en los albores del s. XIX. En él hay 6 fuentes de actores y cantantes muy populares de la ciudad.

La Schrannenhalle, antiguo granero del s. XIX convertido tras su restauración en un lugar de encuentro.

La puerta del Isar (Isartor) conserva intacta la estructura original del s. XIV y está decorada con un fresco que reproduce la entrada triunfal en la ciudad del emperador Luis IV el Bávaro tras su victoria en la Batalla de Ampfing.

En una de sus torres tiene sede el Museo Valentín, actor y humorista muniqués.



 
St Jakobs-Platz con el nuevo centro judío, conjunto arquitectónico que agrupa la sinagoga, museo judío y el centro de la comunidad y el Munchner Stadt Museum, museo de la ciudad.





Seguimos por la calle Oberanger para encontrarnos con la Puerta Sendlinger Tor, que data del s. XIV.










Iglesia de los Hermanos Asam (Asam – Kirche), a la izquierda de esta bonita calle, templo cumbre del rococó alemán de mediados del s. XVIII.


 
 




 Calle Maximilianstrasse, llena de tiendas caras y con el Palacio de Maximilian al fondo.






Y de nuevo en la Plaza Marienplatz para acabar una jornada en la que las ruedecitas han sido las protagonistas y en la que he podido descubrir la belleza de esta bonita ciudad.

¡Hasta el próximo viaje!




martes, 16 de diciembre de 2014

domingo, 30 de noviembre de 2014

Consejos para viajar



  Desde mi humilde opinión voy a comentaros unos consejos a la hora de organizar un viaje. Parto de la base de que ya habéis seleccionado vuestro próximo destino y estáis nerviosos por organizaros bien para que el viaje sea todo un éxito. Ahí es donde puedo ayudaros un poco.

Duración del viaje
  Este es un punto a tener en cuenta antes de sacarte el vuelo. Mi preferida, a falta de tiempo y dinero, son viajes de miércoles a domingo, es decir, 4 noches y 5 días. Entre el día de llegada, normalmente solo da tiempo de una toma de contacto, y el día de salida, con los nervios de recoger y no llegar tarde al aeropuerto, te quedan 3 días de “visiteo” auténtico. Si los preparas bien en muchos destinos pueden ser suficientes y si te acompaña la suerte y el tiempo sopla a tu favor, mejor que mejor. Sí, ya, hay ciudades que no te da tiempo ver al completo. Saber que tienes tantas cosas que descubrir y que el tiempo juegará en tu contra da miedo pero no te preocupes, si te gustan y merecen la pena, volverás. Piensa que incluso en tu propia ciudad hay todavía muchas cosas por descubrir, imagina fuera.

Preparación
  A mí me gusta preparar el viaje buscando información de la ciudad a visitar, monumentos a ver, lugares de interés,… empaparme de la historia y cultura de la ciudad de destino. Es recomendable visitar blogs y foros de viajeros que hayan estado antes, siempre puedes descubrir cosas interesantes y nuevas, detalles que de otra forma no encontrarías. Hay que aprovechar las experiencias de otros para mejorar las propias. Siempre pongo en el amado “google” (no sé qué haríamos sin él) 3 días en tal ciudad, ruta por… etc. para hacerme una idea de lo que puede o no darme tiempo.
  Una vez que tengo toda la info preparo mi propia ruta de viaje. Me gusta basarme en las realizadas por otros viajeros pero al final siempre hay diferencias. En mi caso es que prefiero pasear por las calles de la ciudad y recorrerlas a pie, bueno a rueda, cogiendo lo menos posible el transporte público. Mi lema es “sin prisa pero sin pausa”. Ten en cuenta que es imposible verlo todo y en profundidad, así es que realiza tu guía lo mejor posible para aprovechar el tiempo y disfrutarla a tu modo.

¿Qué equipaje llevar? 
  Esta es la pregunta que más nos ronda por la cabecita a la hora de viajar. Yo me he acostumbrado a llevar lo imprescindible, ir ligero de equipaje no es nada malo. No seas de los que utilice la frase “por si…” luego vuelves y te das cuenta que no has usado la mitad de lo que llevabas y además has cargado con ello. Lo importante no es lo que lleves sino lo que te traigas de vuelta. Las experiencias vividas, las imágenes grabadas en la retina y, por supuesto, las vivencias que hacen que cada viaje ocupe un lugar especial en tu memoria y en tu corazón.

Antes de salir 
  Recuerda coger la documentación necesaria para viajar, las tarjetas de embarque, bonos del hotel y claro el dinero, sin el que por desgracia no se pude viajar.

Mi último consejo: viaja
  Anímate a descubrir otras ciudades, otras culturas, abre la mente a nuevas posibilidades y déjate llevar por la magia que esconden. Hay todo un mundo por descubrir ahí fuera, ¿a qué esperas?


sábado, 15 de noviembre de 2014

Mi tercer viaje: Estambul marzo 2013 - 2ª parte



Empieza mi día tempranito y nada como visitar una mezquita, en este caso, la Mezquita Suleymaniye o de Suleimán, proyectada por Sinán sobre la tercera colina de Estambul...










... de ahí las maravillosas vistas desde sus jardines.










Es la más grande de las mezquitas, en cuyos aledaños hay ahora cafeterías y patios encantadores donde en otro tiempo había madrasas, residencias para peregrinos,...










Tiene un monumental patio rodeado por una columnata o peristilo con columnas de mármol, granito y porfirio, desde donde pueden apreciarse sus 4 esquinas con sus 4 minaretes, un número solo reservado a las construcciones del sultán.
 



 



















El interior de la mezquita forma casi un cuadrado, con un lado de 59 m y otro de 58, configurando un extenso espacio único.










En el jardín hay 2 mausoleos (türbe) en los que se encuentran enterrados Suleiman I, su esposa e hijos.













Para ser una de las menos famosas es quizás una de las que más me llamó la atención.

Son como esos momentos que cuando menos te lo esperas te sorprenden y en este caso muy gratamente. 


 









Dejándome rodar por sus cuestas, llegué a una gran explanada donde se encuentra la Mezquita Nueva o Yeni Camii, la entrada principal al Bazar de las Especias y el Puerto de Eminomu.





















También hay un mercadillo en el que podemos encontrar cosas curiosas como las de esta foto: remedios antiguos para el mal del cuerpo, las sanguijuelas, aun las usan, sorprendente!!!!







Por cierto es una imagen muy usada en las películas cuando sale Estambul. En la última de 007 hay una persecución por esas cúpulas pequeñas y que son el techo del Bazar de las Especias.







Otra instantánea cuiriosa es ésta donde los hombres son limpiabotas. Éstos en concreto no te persiguen, bueno a mí no me hicieron ni caso claro, sino que tienen sus puestos dorados fijos. Son muy populares.





Qué decir del Bazar de las Especias o Bazar Egipcio o Misir Carsisi, es impresionante. Desde que se entra hasta que se sale no puedes dejar de mirar a un lado y a otro los puestos que lo componen. Son tantos los aromas que te llegan que no sabes a cuál acudir.




Tiene forma de L y fue construido con el objetivo de que la venta de las especias sufragara los gastos de mantenimiento de La Mezquita Nueva.
Es todo un placer para los sentidos recorrerlo y no te vas sin comprar té, alguna especia o los riquísimos lokus y delicias turcas, todo un gusto para el paladar. 


Durante tu visita te dan para que pruebes y luego tienes que regatear con ellos, aunque no quieras jeje.


 


Siguiendo por el embarcadero me dispongo a cruzar el Puente Gálata (Galata Koprüsü) en el estuario o brazo de mar más conocido como "Cuerno de Oro".

Desde él pueden apreciarse unas maravillosas vistas, tanto de la zona antigüa con sus mezquitas que apuntan al cielo como de su zona más europea con la Torre Gálata como insignia. Sin olvidarnos el Mar del Bósforo.


Tiene una longitud total de 490m, contando con un tramo levadizo, 3 carriles para coches y pasarela para peatones y maletas viajeras como yo, en cada dirección.

Como curiosidad decir que este puente dio nombre al popular juego de cartas "Bridge", ya que unos soldados ingleses acudían allí a jugar.

 










Es muy típico encontrarnos estampas como ésta en las que pescadores están en su faena.

  



Está el Funicular de Tünel para subir a una de las calles principales de Estambul, Istikal. Es la parte europea de la ciudad y está llena de tiendas, restaurantes y cafeterías, donde poder degustar un rico té de manzana.

 


Recorre la calle de un extremo a otro un tranvía con un siglo de antiguedad.







Al final de la calle Istikal se encuentra la Plaza Taskim y el monumento a la independencia de Ataturk.







Me tomé un kebab justo en este sitio tradicional.






Bajando de nuevo por Istikal, llegué a la Torre Gálata o Galata Kulesi. Es una torre veneciana del s. XIV y se usaba de cárcel, como torre de vigilancia contra incendios y para controlar el tráfico de barcos y sus mercancías.

Tiene una altura de 66,9 m y consta de 9 plantas.





Sus vistas... te dejan sin aliento.







Di un par de vueltas completas alrededor de la torre, son vistas 360º. Y, aunque no pude disfrutar en su totalidad por el mal tiempo y la lluvia, aquí dejo algunas de ellas.





Ya se me iba haciendo de noche y los colores de Estambul cambiaban a mi alrededor.  

Puerto de Karakoy, con puestos de pescado y venta de bocadillos de caballa, típicos. 


                                                            
De vuelta por el Puente Gálata donde, por debajo, hay bares y restaurantes que se llenan para la cena.









Mi objetivo final: ver de nuevo Santa Sofía y La Mezquita Azul pero iluminadas de noche. 



Es un momento único que se acentúa cuando llaman a la última oración del día. Es mágico escucharlos parada en este bonito emplazamiento y dejar que la música te llegue desde los distintos puntos de la ciudad y no de forma simultánea. Es como si uno contestara al otro. 







Y nada como acabar el día degustando un plato turco típico, el Testi Kebab, carne de cordero especiada que se introduce en crudo en una vasija, se sella con masa de pan y se pone sobre las brasas. Para servir se tiene que romper la boca.